¡Hola, amantes de la lectura! ¿Cómo estáis? ¿Qué tal os está yendo la semana? Espero que muy bien. Hoy os traigo al blog la reseña de La orden del dragón, un libro autoconclusivo escrito por Jenn Bennett. ¡Empezamos!
El gran sueño de Theodora es poder viajar con su padre, un cazatesoros. Ella ha leído hasta el último libro de su biblioteca; tiene un conocimiento impresionante de las reliquias más buscadas del mundo y, cómo no, es una joven ambiciosa. Lo único que no posee es el permiso de su padre. Ese "honor" es para el protegido de 19 años de su padre, y una vez el amor de la vida de Theodora, Huck Gallagher. Hasta que, un día, Huck llega de una expedición sin su mentor y le pide ayuda a Theodora para rescatarlo.
Con un viejo diario de viaje, los jóvenes se enteran que el padre de Theodora había estado recavando información sobre un anillo legendario y mágico que una vez perteneció a Vlad el Empalador, más conocido como Drácula, y que podría ser la clave para encontrarlo…
En un viaje a Rumania, Theodora y Huck se embarcan en una cautivadora aventura a través de pueblos góticos y castillos oscuros en las brumosas montañas de los Cárpatos para recuperar el famoso anillo. Pero no son los únicos que lo están buscando. Una sociedad secreta y peligrosa con un poderoso vínculo con Vlad el Empalador también lo está buscando. Y harán todo lo posible, incluido matar a quien se cruce por su camino, para hacerse con él.
Cuando iba empecé a leer este libro iba a ciegas porque, realmente, no sabía de lo que iba (en su momento, no leí la sinopsis). Creía que iba a ser un libro de fantasía pura y dura —guiándome un poco por la portada y el título del libro—, pero, al final, me he encontrado con una novela de ficción histórica, que gira en torno a la figura enigmática de Vlad Tepes —también conocido como Vlad el Empalador o Drácula— con algunos toques de fantasía que he disfrutado de principio a fin.
La orden del dragón nos cuenta la historia de Theodora (Theo) Fox, una joven que desea por encima de todo acompañar a su padre, Richard Fox, en sus viajes para demostrar su valía. No obstante,
su padre, en contra de los deseos de su hija,
prefiere dejarla en los hoteles mientras él, en compañía de Huck Gallager (su protegido y el amigo de la infancia —y primer amor— de Theo),
van en busca de tesoros y objetos de leyenda.
Sin embargo, en uno de esos viajes, mientras buscaban el legendario y mágico anillo de Vlad el Empalador, algo sale mal y Richard Fox desaparece sin dejar rastro. Desesperado, Huck va en busca de Theodora en Estambul para pedir su ayuda y ambos deciden emprender un viaje por Rumania para rescatar al padre de Theo con una única pista que les puede ayudar a conocer el paradero de este: el diario de viaje de Richard, un diario donde ha ido recabando información sobre el anillo de Vlad Tepes y el cual podría ser la clave para encontrar a Richard Fox. Sin embargo, contra todo pronóstico, el viaje por Rumania no va a ser un camino de rosas, pues una sociedad secreta y peligrosa también van en busca del anillo y harán cualquier cosa por conseguirlo.
Como ya he mencionado anteriormente, La orden del dragón ha sido un libro que disfrutado de principio a fin. Ambientada en la Europa del Este en la década de los años 30 del siglo XX, La orden del dragón es una historia llena de aventuras y enigmas, con una trama muy a lo Indiana Jones (punto muy positivo porque a mí este tipo de tramas me vuelven loca), que, como ya habéis podido leer, gira en torno a la desaparición de Richard Fox, el padre de la protagonista, y a la investigación y el descubrimiento del legendario y mágico anillo que una vez perteneció a Vlad el Empalador. Además, la autora va a más allá y se atreve a incluir ciertos elementos fantásticos/paranormales que le dan un toque mucho más interesante y original a la historia.
Otros de los puntos fuertes de este libro es, sin duda alguna, su ambientación. Vaya maravilla de ambientación. En este sentido, acompañando a la pareja protagonista en su travesía, viajaremos por distintos puntos de Rumanía—algunos bastante conocidos como es el caso de la ciudad de Bucarest o la región de Transilvania—, y todos muy bien descritos y con gran lujo de detalles. Sin embargo, si le tengo que poner una falla al libro (y siendo un poco tiquismiquis), creo que, en cuanto a la época (me refiero al tiempo de la novela) quizás, la autora debería haber profundizado más o hacer hincapié en este aspecto (por ejemplo, hablando de la vestimenta o de sucesos coetáneos a ese momento del siglo XX), pues, en ningún momento, he sentido que el libro estuviera ambientado en la década de los 30 del siglo pasado.
No obstante, esta pequeña "falta" queda subsanada con lo que considero que es el plato fuerte dentro de la ambientación:
la gran cantidad de información sumamente interesante que hay en este libro; no solamente de la enigmática figura de Vlad el Empalador y la historia que gira en torno a él, sino también de folclore y la cultura rumana y de los mitos y leyendas que abundan por aquellas tierras tan mágicas y misteriosas. Además,
Jenn Bennet se toma la libertad de añadirle un toque más oscuro a estas historias (tanto la de Drácula como la de las leyendas locales)
que hacen que la lectura se vuelva más trepidante. En serio,
se nota que la autora se ha documentado y se ha esforzado mucho para regalarnos a los lectores está ambientación tan magnífica.
Por otra parte, tengo que destacar a la protagonista, Theodora, y a su acompañante de aventuras (y primer amor), Huck. Ambos son carismáticos (en mi opinión, Theo más que Huck) y se nota que hay mucha química entre ellos dos, y, aunque son personajes muy diferentes entre sí con personalidades muy distintas (veremos que esto desembocará en varias discusiones a lo largo del libro), se complementan muy bien; mientras que Theodora es valiente, impulsiva y algo cabezota, Huck es más sereno, tranquilo y sosegado. Y aunque tendrán discusiones —porque, como veis, tienen personalidades muy dispares—, también nos regalarán momentos muy divertidos.
Todos estos elementos que ido mencionando a lo largo de la reseña hacen que La orden del dragón sea un libro que enganche al lector desde un principio. La ambientación, la desaparición de Richard Fox, la investigación sobre el anillo mágico y los secretos te mantienen en vilo, incapaz de soltar el libro, a la espera de que se resuelvan todos los misterios y enigmas que envuelve al libro.
No obstante, a pesar de que me ha gustado mucho el libro, tengo que decir que hay descripciones que me han parecido demasiado largas para mi gusto (no soy muy fan de las descripciones extensas) y, además, me ha dado la sensación de que la trama, en ocaciones, se estacaba y esto hacia que el ritmo de lectura se ralentizara.
En definitiva, La orden del dragón de Jenn Bennett, a pesar de ese punto "negativo" que comentaba en el párrafo anterior, ha sido un libro que me ha encantado de principio a fin. Con una ambientación espectacular, una trama muy a lo Indiana Jones con elementos fantásticos/paranormales y una pareja de personajes carismáticos, la novela tiene todos los ingredientes necesarios para ser una historia de diez. Una pena que sea un autoconclusivo porque no me importaría leer algo más de Jenn Bennett en este registro.
Créditos:
Imagen 1: https://twitter.com/Jenn_Benn/status/1168898374453665793.
Imagen 2: https://ichi.pro/es/vlad-iii-el-empalador-fue-el-verdadero-conde-dracula-261834452933614.
¿Habéis leído este libro? ¿Os gustó? Si no lo habéis leído, ¿os ha llamado la atención? ¿Le daréis una oportunidad?
Airin Bartt